De romper los trazos que marco sin parar a partir de tu ida y venida al mundo. Y existen turbulencias, que ni las grandes compañías* pueden solucionar, por que son ignorantes del tiempo que malgasto en miradas sin ojos que no me llevan a ninguna parte, no saben lo que no-pierdo al esconderme tras lo difícil. Y alguien que utiliza seudónimos para obtener tu nombre en clave no le hacen falta muchas razones para las cuales permitirse el lujo de vivir y entre unas comillas forzadas, lo de ser feliz.
La princesa de la boca de fresa, no se calla,
no espera y no ríe
