miércoles, 25 de enero de 2012

pérdida de la memoria

Estoy intentando contarte con canciones
lo que quiero decirte en besos,
y no sé decirte con palabras.
He de reconocer que el tiempo ahora pasa lento, ahora que estás en alguna parte debajo de este inmenso cielo, ahora lleno de nubes, enladrillado, pero estoy segura que antes de que la lluvia ciegue mis ojos volverás pero mientras tanto recordaré tus palabras escondidas en un pedazo de mi alma.
No puedo no evitar no morderme las uñas y pintarme las manos a las ocho de la mañana soñando en echarte de menos. No puedo evitar lo inevitable* pero intentaré volver a dibujar tu silueta esta vez a base de besos como dijo aquel
y sobre todo mandar a la mierda cada principio de la dinámica, las hipótesis de Darwin sobre la creación del mundo mientras la que nos importa verdaderamente es la de nosotros mismos; haría lo mismo con Shakespeare, y su Romeo y Julieta o su ''Ser o no ser'', porque tiene razón, esa es la cuestión incuestionable. Newton tampoco tiene demasiada importancia ni Pitágoras, Aristóteles o Epicúreo. Que no tienen ni idea de lo que es placer ni matemáticas ni relaciones ni históricas historias de amor ni si quiera de las reacciones químicas surgidas bajo una atmósfera de sábanas.