domingo, 11 de noviembre de 2012

Descolocándonos

Alternantes a la velocidad de instinto se encuentran las miradas de reojo
y las sonrisas a medias que descolocan los domingos.
Volviendo a la realidad, volamos alto sin decirnos ni siquiera adiós por miedo a la despedidas. A los trenes que no vuelven, y todos esos rollos. A un beso sellado en labios ajenos a punto de irse. Como las manos congeladas de un viajante en tu camino.
Te buscan en el invierno;
te encuentran, escondidos en tu propio silencio.
Manos llenas de magia.
Y vuelves. Y caes. Y dejas de perderte,
para que empiecen a encontrarte.
Y el desorden invade mentes y palabras... Nos deja sin labios y la ternura de la que disponíamos. Ya no existen mejillas que acariciar ni pestañas que rescatar de peticiones de deseos suicidas. Ya no hay sueños en las pupilas. Es invierno y parece que todo se ha congelado. Un invierno eterno, descolocándonos. Desviviéndonos por sobrevivirnos. Escribiendo en clave para no ser descubiertos y poder volver a. No. Quedémonos aquí.
Ven... And never go away

sábado, 3 de noviembre de 2012

A veces me pregunto por que el corazón le hace las maletas a quién menos se lo merece

martes, 30 de octubre de 2012

Life goes on

Admiro a esos enamorados de la vida, que viven cada segundo como si el último tren fuese a pasar en cualquier momento. Viviendo. Y eso es algo que muy pocos pueden permitirse. La mayoría estamos atados a las imposibilidades de los horarios... Porque para muchos solo se vive una vez; pero la teoría buena es que vivir se vive todos los días y morir sí que se muere solo una vez. Aprovechar el momento no es abalanzarse contra los sueños, es disfrutar, disfrutar de los placeres de la vida, de los pequeños momentos de satisfacción. Y sobre todo no arrepentirse, y si te has de arrepentir de algo que sea porque no te la has jugado. En los juegos se apuesta, pero a veces no solo se trata de apostar sobre seguro, hay que arriesgarse; ponerse al borde del precipicio y decir: salto.
De vez en cuando llueve ahí fuera, o llueve dentro de nosotros; muchas otras veces los deseos se nos quedan colgando de las pestañas dispuestos a tomar la mínima bocanada de aire para cumplirse. Las hojas caen y el invierno nos llena, e incluso a veces nos vacía. Y ahí, hemos de parar, abrir los ojos y ver el mundo que nos perdemos. 
stay positive even when it feels like your life is falling apart

miércoles, 24 de octubre de 2012

Brindo
Por todos los amaneceres y por las noches en las que las estrellas te cuentan un secreto a voces y las calles se llenan de gente pero están vacías. Vacío de ti. Vacío de mi. Vacío de mi sin ti. Y apostamos por un futuro a tientas y lleno de dudas y deudas en tu espalda. Invirtiendo mi vida en causas perdidas
Y ya puestos, vamos a apostar.Y como dijo aquel, ''no hay mucho que ganar, y poco que me pierda''.

sábado, 20 de octubre de 2012

Desafinándome

Y de vez en cuando nos volvemos adictos a algunas cosas y nos acostumbramos a otras tantas y cuando faltan... Faltan. Simplemente. No hay otra explicación y nos volvemos un poco más fríos. Apuntando maneras hacia el invierno, acostumbrándonos a sus matices y sonriendo por lo que viene.
Los días las largos, pero más aun las noches. Tan diferentes unas de otras, llenándolas con sueños de cristal para dejar de sentirnos solos.
Dejando de buscar tuercas
para encontrar los restos de un corazón bomba hecho pedazos,
y su detonante. A saber.
Buscando cuerdas desafinadas y desgastadas, que aun así, suenan mejor,
contándote historias con más certeza.
Y es que la tristeza no se mueve sola,
la mueve el mundo con sus contra.
Y de vez en cuando te da por comerte la cabeza y dejar de comer techo. Perdiendo el tiempo en un sinfín de motivos que no se van con caladas profundas, ni siquiera por el humo que difumina mis ideas.
Y poco a poco, se me consume la vida entre los dedos, dejando restos de su olor en cada detalle. Impregnándome de ella, dejándome marcas para recordar/la. Dejando huellas y una historia escrita entre las líneas de. Y no dónde.
Y a veces, me imagino salir corriendo sin encontrar aun la deseada historia,
huyendo.
Huir significa, dejarte vencer por el miedo. Dejarme vencer los imposibles,
cuando desde siempre preferí los improbables.
Y ahora, se me escapa. Dejando páginas en blanco cada dos por tres, sin saber muy bien que decir y es que    se apoderan de nosotros como quieren.
Mis papeleras se han acostumbrado a leer mis fracasos escritos en pequeñas huidas. Y las cenizas de lo que una vez fue fuego me echa de menos. Volveré a contarme verdades a medias a mi misma, a ver si así cuela.

jueves, 18 de octubre de 2012

“No sé quién eres, pero te he estado esperando tanto tiempo… 
Y por fin, vienes”

Miss Nothing

''Y si dices que te miro; es que tú también me estás mirando''
He buscado de nuevo escribirte fuera de este desorden y que me entiendas un poquito más, haciéndote aparecer. Como por arte de magia, o sin ella. Desnudando palabras envueltas en mil mentiras o en mil verdades que no tienen cojones a ser descubiertas. O solo tú...
Y de vez en cuando va llegando el invierno, dónde se me congelan las ideas y nada superfluye por este mar de coordenadas sin salida, sin norte ni sur... Sin ti. Y navegando a la deriva me encuentro escribiendo todo esto, sé que no debería. Pero lo hago, por intentar soñar. O soñarte. O imaginarte. Todo -arte. Ya nos entendemos.