Ayer traté de celebrar mi tristeza, hace tiempo que te echo de menos y que no sé de ti, hace mucho tiempo que esos buenos tiempos entre los dos pasaron. Quizá la memoria en estos casos es una enemiga mortal y la única forma de terminar con ella es de una partida a la ruleta rusa, dejando que el azar ordene nuestro destino.
El papel está arrugado y las lágrimas caen infelices entre notas de melancolía los días de lluvia encerrada entre lo literal y la literatura espesa de esos autores románticos que sin saberlo muy bien quieren ir más allás desordenando las leyes que te rigen
{...} y sin querer les haces caso
Te queda poco tiempo, un tiempo para el invierno nuclear en el que no hay nada más peligroso que pasarlo en soledad. Tengo las manos heladas y llenas de historias que con el tiempo se han ido acumulando en mi almohada y que desearía contarte, pero ahora... Es demasiado tarde.
Y me dan miedo esas paradas y esas entradas a lo desconocido*
miércoles, 15 de febrero de 2012
miércoles, 8 de febrero de 2012
Difuminándose
Camino al borde del presagio y los precipicios,
a veces me siento como una papelera llena de borradores
o una noche de insomnio a las 4 de la mañana sin tabaco.
O la nostalgia de no saber bien quien soy
o de lo que tengo miedo
o simplemente de las cosas que no me atrevo a hacer.
Soy una cobarde, pero intento hacer el ridículo para conseguir ser un poco más valiente
entre tu compás y el siguiente
a veces me siento como una papelera llena de borradores
o una noche de insomnio a las 4 de la mañana sin tabaco.
O la nostalgia de no saber bien quien soy
o de lo que tengo miedo
o simplemente de las cosas que no me atrevo a hacer.
Soy una cobarde, pero intento hacer el ridículo para conseguir ser un poco más valiente
entre tu compás y el siguiente
martes, 7 de febrero de 2012
Heartbeat - The Fray
De repente todo deja de tener sentido cuando te subes ahí, y el tiempo se convierte en la espiral del ocho tumbado y juegas con las formas y los sentidos y también la manera de ver la vida. Tus luchas en vano contra lo imposible y tus triunfos sobre una tabla. No escribo sobre ella, porque no tengo la suficiente experiencia para hacerlo, pero si puedo escribir con estos dedos de peón, las satisfacciones y las lecciones que te enseña, las caídas y las ganas de intentar superarte a ti mismo. No pretendo desbancar ni al mejor ni al más fuerte. Solo sé que es un vicio inconfesable y una gran compañera.
pd: me gustaría haberte conocido antes
pd: me gustaría haberte conocido antes
domingo, 5 de febrero de 2012
Permítemelo. Permítetelo
Y tu te das la vuelta, y lloras, y ya no hay cigarros existentes que paren esas lagrimas,
vuelves a ser tu, jodidamente tu, con tus imperfecciones y tus mierdas,
y te da igual que sea un sueño o que sea real o que sea lo que le de la gana.
A lo peor mañana no está.
Pero te importa una mierda, te abrazas, te dejas abrazar, te abres enteramente a él.
vuelves a ser tu, jodidamente tu, con tus imperfecciones y tus mierdas,
y te da igual que sea un sueño o que sea real o que sea lo que le de la gana.
A lo peor mañana no está.
Pero te importa una mierda, te abrazas, te dejas abrazar, te abres enteramente a él.
sábado, 4 de febrero de 2012
Me cuentan que las echa de menos cuando nieva
Incluso las cosas más insignificantes que están en nuestro día a día son las más importantes y las más difíciles de reemplazar, ya que estamos acostumbrados a vivir con ellas a compartit todo con ellas y sin querer a contarles nuestros problemas en silencio.
Como dicen la felicidad se encuetra en los pequeños detalles, y en realidad tienen toda la razón.
Podemos conversar con nuestros latidos hasta que se desborden los mares, o hasta que el sol se esconda entre las nubes por el miedo a la soledad en este infinito universo. Incluso los más grandes tienen miedo
Que en este mundo de cobardes (entre los cuales me incluyo) vencen a la imposibilidad del fenómeno con la improbabilidad de los hechos, por muy amargos que sean, e incluso (lo más sorprendente) es que los aceptan sin haberlos vivido; todos se esconden detrás de un falso disfraz que no les corresponde por el simple hecho de encajar y otra vez, volvemos a los mismo, no se dan cuenta de los pequeños detalles que los hacen únicos. Por que aunque parezca que no, toda persona tiene algo que nadie de los 6 mil millones de personas en el mundo tiene, pero se dejan arrastrar por la marea de la igualdad y se esconden detrás de lo que no son, pudiendo ser ellos mismos.
Como dicen la felicidad se encuetra en los pequeños detalles, y en realidad tienen toda la razón.
Podemos conversar con nuestros latidos hasta que se desborden los mares, o hasta que el sol se esconda entre las nubes por el miedo a la soledad en este infinito universo. Incluso los más grandes tienen miedo
Que en este mundo de cobardes (entre los cuales me incluyo) vencen a la imposibilidad del fenómeno con la improbabilidad de los hechos, por muy amargos que sean, e incluso (lo más sorprendente) es que los aceptan sin haberlos vivido; todos se esconden detrás de un falso disfraz que no les corresponde por el simple hecho de encajar y otra vez, volvemos a los mismo, no se dan cuenta de los pequeños detalles que los hacen únicos. Por que aunque parezca que no, toda persona tiene algo que nadie de los 6 mil millones de personas en el mundo tiene, pero se dejan arrastrar por la marea de la igualdad y se esconden detrás de lo que no son, pudiendo ser ellos mismos.
jueves, 2 de febrero de 2012
Goodbye My Lover - James Blunt
Vamos, cógeme de la mano. Tranquilo, yo te llevaré sobre estas cuatro ruedas, déjate llevar, sumérgete, permítetelo.Viajar por las aceras del mundo, caminando por los andenes y agachando la cabeza frente a los semáforos en rojo, que obstaculizan los caminos. ¿Quién dijo que esto fuera fácil?
Existen los retrocesos aunque no nos gusten,
también los parones en seco frente al amar
y girarle la cara a los días malos.
Que no siempre es domingo y mucho menos es fiesta, que existen los lunes como existen los días grises encerrados entre estas cuatro paredes, espalda contra espalda, evitando no vernos, pero prohibiéndonos eso de no sentirnos.
Pecado de ti, pecado de mi.
A kilómetros de tus ojos y a un milímetro de tu piel.
Conjugando los verbos en gerundio es más divertido que pasar toda la vida mirando al frente con el imperfecto en la boca, ''que bien te sienta ese lápiz en la boca, y entre tus dedos escribiendo un futuro en la primera persona del plural. ¿Quién habló de escribir versos sobre estos acordes?
Que solo tenemos que coger un avión años atrás, comernos las calles de dos en dos y aparecer en un momento histórico, siendo sincera, no sé a quien quiero engañar; por ejemplo, en la caída del muro de Berlín tu sonrisa iluminaría hasta el más remoto rincón, cuando se apagan las luces tú me guías y sobre tu risa quiero surfear.
Produces el choque de las partículas y un velocímetro en el pecho similar a Stendhal en síndrome con su ritmo cardiaco a toda hostia, el vértigo cuando estás lejos y la confusión que produces en una mente aturdida por tu veneno, las alucinaciones que produces cuando me expongo a ti (cuando el individuo es expuesto a obras de arte, especialmente cuando éstas son particularmente bellas)
soy el que ha perdido el resto en tu suma asequible
Existen los retrocesos aunque no nos gusten,
también los parones en seco frente al amar
y girarle la cara a los días malos.
Que no siempre es domingo y mucho menos es fiesta, que existen los lunes como existen los días grises encerrados entre estas cuatro paredes, espalda contra espalda, evitando no vernos, pero prohibiéndonos eso de no sentirnos.
Pecado de ti, pecado de mi.
A kilómetros de tus ojos y a un milímetro de tu piel.
Conjugando los verbos en gerundio es más divertido que pasar toda la vida mirando al frente con el imperfecto en la boca, ''que bien te sienta ese lápiz en la boca, y entre tus dedos escribiendo un futuro en la primera persona del plural. ¿Quién habló de escribir versos sobre estos acordes?
Que solo tenemos que coger un avión años atrás, comernos las calles de dos en dos y aparecer en un momento histórico, siendo sincera, no sé a quien quiero engañar; por ejemplo, en la caída del muro de Berlín tu sonrisa iluminaría hasta el más remoto rincón, cuando se apagan las luces tú me guías y sobre tu risa quiero surfear.
Produces el choque de las partículas y un velocímetro en el pecho similar a Stendhal en síndrome con su ritmo cardiaco a toda hostia, el vértigo cuando estás lejos y la confusión que produces en una mente aturdida por tu veneno, las alucinaciones que produces cuando me expongo a ti (cuando el individuo es expuesto a obras de arte, especialmente cuando éstas son particularmente bellas)
soy el que ha perdido el resto en tu suma asequible
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